viernes, 07 de enero de 2005
Publicado por FORZALAZIO15 @ 0:08
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No tardaron en presentarse los inescrupulosos que pretenden robarle dinero a la gente con ganas de ayudar.

Utilizan el correo electrónico para inducir a los pobres incautos a depositar dinero en una cuenta bancaria que obviamente no tiene nada que ver con los organismos de solidaridad internacional.

La empresa Eset, proveedora de protección antivirus, alertó sobre la presencia de diferentes mensajes de correo no solicitado (también llamado spam) que solicitan ayuda económica para las víctimas del tsunami. Los e-mails tratan que los inocentes de buena voluntad depositen dinero en determinada cuenta bancaria o bien visiten un sitio web desde el que se puede hacer la transferencia.

Este tipo de delitos informáticos, que toman ventaja de una situación de conmoción y dolor público van más allá de una estafa electrónica. Los buitres del dolor no sólo roban a aquellos que caen en su miserable ardid sino que también desgastan las ganas de colaborar de la gente por miedo a sentirse burlados y estafados.

Y no es casual que a muy pocos días de la tragedia, y con la misma celeridad que se organizaron las asociaciones de ayuda internacional, hayan aparecido estos inescrupulosos. Después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, y de otros acontecimientos estremecedores, ya habían aparecido con la misma estrategia. Esto supone, sin lugar a dudas, que estos grupos de delicuentes ya tienen su modelo de estafa armado y simplemente esperan una nueva tragedia para atacar. Mientras tanto, perfeccionan sus sistemas de recaudación para evitar que los detecten.

Para no perder las ganas de ayudar y tampoco caer en estas redes de estafas, se pueden seguir los consejos aportados por Eset.

Como primera medida se recomienda no hacer caso de los pedidos de donaciones que llegan por e-mail ya que generalmente las organizaciones de ayuda no envían estos mensajes, sobre todo si uno no se registró anteriormente para recibirlos.

No dejarse llevar por las apariencias de e-mails que aparentan ser legítimos por las imágenes, el lenguaje utilizado y las trágicas historias personales que contienen.

También se advierte que nunca hay que hacer clic en los enlaces que contienen los e-mails para verificar su autenticidad. Como parte de la trampa, hay veces que se preparan sitios muy parecidos a los auténticos.

Sin dejarse caer en la decepción que causan estos intentos delictivos, y con todas las ganas de darle una mano al que lo necesita, se recomienda acceder a los sitios solidarios desde lugares de reconocimiento público, como los que se mencionan en la nota "Web solidaria con víctimas del tsunami".



Saludos.Demonio
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