MechAssault 2 nos vuelve a poner dentro de la cabina de colosales Mechs, robots bípedos gigantescos, cargados de armas y diseñados para la guerra total del siglo XXXI. Al igual que su antecesor, se trata de un juego de acción directa y visceral (no de un simulador como la serie MechWarrior), y de hecho comparte la misma mecánica de gameplay y hasta casi los mismos controles. A simple vista puede parecer una expansión con gráficos marginalmente superiores, pero hay un par de novedades bajo el capot.
El cambio más drástico es que ahora podemos bajarnos del robot y caminar por el escenario, o bien subirnos a otro vehículo al mejor estilo Grand Theft Auto. No sólo podemos pasarnos de un Mech a otro, sino que nos permiten pilotear un tanque, un traje de combate (Elemental), una nave con desplazamiento vertical y horizontal y algunas torretas. El vehículo más interesante para controlar termina siendo el Elemental, que puede trepar paredes, volar con sus jump-jets y hasta robar Mechs enemigos con su conveniente garra-hacker.
Si bien podrían haber hecho un montón de cosas interesantes con la posibilidad de cambiar de vehículos, realmente no la aprovechan mucho en la campaña single-player. Utilizamos el Elemental sólo en las primeras misiones; luego nos permiten manejar un tanque en dos oportunidades y alguna que otra torreta o paseo en navecita. La historia es diferente en el modo multiplayer, donde robar Mechs y emplear los otros vehículos como apoyo resulta vital para las partidas cooperativas, dejando muy en evidencia que estas novedades fueron pensadas para este modo y no para el single-player.
Para empeorar las cosas, el diseño de las misiones no mejoró en nada. El título del juego ya indica que vamos a estar bastante solos, así que nada de las complejas y emocionantes misiones de la serie MechWarrior, pero igual podrían haber puesto un poco más de variedad. Básicamente, vamos de punto A hasta punto B destruyendo todo en el camino o protegiendo algún vehiculito que nos sigue. Al principio del juego tenemos un par de misiones donde hay que robar Mechs o proceder a pie y plantar cargas explosivas furtivamente, pero el otro 75% del juego es todo destrucción y protección.
La jugabilidad es tan entretenida como la de la primera parte, que era muy buena. Caminar con un robot de 20 metros y volar edificios es un concepto universalmente atractivo y que mantiene su magia durante un buen rato. De todos modos, los controles no son tan cómodos como en la primera parte, ya que el botón para subir y bajar del Mech arruina un poco el esquema de un tipo de arma por botón y ahora tenemos que rotar entre misiles, proyectiles y rayos con el botón L como única opción. ¿Cómo no asignaron el botón Blanco o Negro para abordar o abandonar un vehículo?
Visualmente se ven varias mejoras, sobre todo porque ahora que podemos proceder a pie se tomaron el trabajo de lograr que los modelos de personas y de vehículos sean detallados de cerca y mantengan la escala apropiada. También hay varios efectos visuales nuevos, mejor uso del bump-mapping y hasta nuevos detalles en las explosiones y demoliciones de estructuras. Tirar abajo edificios es tan satisfactorio que sorprende que no hayan hecho más misiones en ambientes urbanos donde las huellas de nuestras batallas quedan marcadas por todas partes.
El gran plato fuerte de este menú es el multiplayer, que además de contar con los clásicos modos deathmatch y cooperativos, potenciados por los vehículos de soporte que pueden atacar y llevar power-ups a los Mechs en medio del campo de batalla, tiene un modo nuevo llamado Conquest, donde luchamos por el control de la galaxia mapa a mapa.
Y así llegamos al punto principal: el fantástico modo multiplayer será aprovechado por la diminuta minoría suscripta a Xbox Live!, mientras que el resto se quedará con una campaña de medio pelo para un solo jugador y todo el potencial desperdiciado que ésta contiene.
Hubiéramos preferido que lo lancen como un juego únicamente online, así no nos daba el disgusto de ver que, una vez más, la campaña single-player es una mera excusa para intentar venderle el juego a todo el mundo. Si ellos mismos ven que es arriesgado lanzar un juego sólo para un porcentaje pequeño de su público, entonces deberían ser lo suficientemente serios como para no apuntar el desarrollo a ese limitado grupo de jugadores.
Saludos.