viernes, 25 de febrero de 2005
Publicado por FORZALAZIO15 @ 23:46
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Con esa forma de plato volador, teclas lumínicas de colores y sonidos que recordaban a Encuentros cercanos del tercer tipo, el Simon aterrizó a principios de los ochenta por estas latitudes como el último grito de la industria de los juguetes electrónicos. A su altura, por aquellos tiempos, sólo estaba el Atari. Pero poco
duró su reinado. Un par de años después, llegaron los juego de video de mano con Donky Kong a la cabeza. Y, el pobre Simon, que sólo tenía para ofrecer pulsar unos botones según una secuencia que se incrementaba con cada acierto, quedó sepultado durante casi dos décadas.

Hasta ahora: en muchas jugueterías puede vérselo resignificado como el Juego de la memoria. Y no es la única vedette que, aprovechando la onda retro que tanto se siente en la música con el retorno de bandas como Duran Duran o Motley Crue así como en la moda de indumentaria, ha tenido su tan preciado come back. El Tope y Quartet, el complicado Cubo de Rubick y la gatita japonesa Hello Kitty, son sólo algunos de los juguetes de los ochenta que han vuelto para deleite de los nostálgicos y de una nueva generación.

“Muchos vuelven reciclados y otros, directamente, como se los conoció entonces”, explica Maximiliano Iuorno, dueño de Retro Toys, un santuario para los coleccionistas de juguetes en plena galería Bond Street. Un espacio que funciona desde hace siete años y al que llegaba Federico Klem junto con sus guardaespaldas a comprar los muñecos de He Man o en el que Flavio Palmiero compró la última muñeca hecha a su imagen y semejanza (aunque a escala, por supuesto).

“La razón, más allá de la onda retro-continua Iuorno- es, desde ya, una razón económica. Las empresas que en su momento trajeron juguetes como el Simon, el Master Top, el Juego de la vida o los muñequitos de He Man (que ahora se los conoce como Fuerza T), se quedaron con las matrices y ahora es mucho más conveniente para ellas relanzar los juguetes con otro nombre. El Cerebro mágico, por ejemplo, ahora se lo puede encontrar como Cerebro electrónico”. Pero para Marcelo Silvestrini, también coleccionista y vendedor de juguetes de las décadas del cuarenta al ochenta, es verdad que “también aprovechan la onda retro que tanto bombardean por la tele y la radio. Por algo sacaron de los depósitos las cartas de Tope y Quartet que ahora se venden en su versión original. Lo mismo con Hello Kitty y toda la colección de nenas como Sarah Kay, My Melody o Hello Kitty”.

De esta manera, favorecidos por la onda nostálgica, estos juguetes pueden encontrarse tanto en las cadenas de jugueterías más grandes del país como en locales especializados. Ellos, que hace veinte años poco entendían de lenguaje digital, hoy compiten cabeza a cabeza, resignificados o no, con las últimas producciones de vanguardia tecnológica.



Saludos.Demonio
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