miércoles, 16 de marzo de 2005
Publicado por Desconocido @ 23:37
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Las inspecciones periódicas a sitios de Internet, cuevas, puestos callejeros, valijeros y deliverys truchos de música no está logrando ningún resultado contundente para desalentar la piratería. La oferta diaria
que se muestra a través del correo electrónico, plazas y veredas, es una prueba contundente.

Quién no recibe prácticamente todos los días un mensaje en el que se ofrecen discos de música y DVDs. Quién no se cruza casi a diario con un puestito de ventas de compactos musicales y de películas.

Ante la creciente adopción de la banda ancha en los hogares cada vez son más los usuarios de programas de intercambio de archivos que se dedican a bajar música y videos. Cuántos usuarios de banda ancha prescinden de la opción de bajarse canciones. Pocos, muy pocos.

Por más poder y constancia que tegan las organizaciones productoras de música y video, siempre les aparecen algún que otro sitio o sistema que les complica el negocio.

El último ejemplo de fracaso contra la piratería lo obtuvo la Federación Internacional de Productores Fonográficos (IFPI) cuando quiso intervenir las acciones del sitio AllofMP3.com, que ofrece descargar 100 Megabytes de música por apenas un sólo dólar. Resulta que en Rusia, país en el que se encuentra radicada la empresa, no existe legislación que contemple la pirateria online. Por lo tanto, la IFPI se quedó con la sangre en el ojo y ahora intenta pedirle a los legisladores rusos que adapten las normativas jurídicas a los tiempos que corren. De otra manera, y así como las Bahamas se convirtieron en un paraíso de capitales, Rusia podría ser la guarida de la piratería musical.

Mientras abogados, legisladores, policías y empresarios ven cómo pueden ir ganando ínfimas batallas contra las copias truchas, en México si bien mantendrán la estrategia, cambiarán la táctica: en vez de combatir la piratería, intentarán desalentar la compra de productos no originales. Para esto, Universal Music, EMI, BMG y Warner bajarán los precios de los CDs haciendo ediciones especiales para ser vendidas en puestos callejeros.

La idea es vender discos a 4,5 dólares, alrededor de 3,5 dólares más de lo que se consigue un pirata y cerca 8 dólares menos de un compacto que se consigue en una disquería.

De esa manera, las discográficas intentarán un doble impacto. Por un lado probarán tentar a los consumidores de música pirata a comprar discos originales. Y por otra parte, intentarán sumar a los vendedores ilegales a su huestes.

Otra acción similar se desarrollará en China, donde Warner Bros tiene planeado vender DVDs originales a un precio que oscilará entre los 2 y 4 dólares.

Habrá que esperar los resultados de estas interesantes acciones y ver, por ejemplo, si a un precio mucho menor el público se inclina por la compra de un original o sí persiste en la compra de un trucho porque sigue siendo todavía más barato que uno oficial.




NOS VEMOS.
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