viernes, 18 de marzo de 2005
Publicado por Desconocido @ 23:07
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“Piensa globalmente, recicla localmente”, dice en el sitio web Freecycle.org, que reúne información sobre la localización de grupos de freegans: personas que protestan contra el capitalismo adoptando un estilo de vida bastante particular.

Los freegans no se manejan con dinero porque quieren disminuir el impacto ecológico del consumismo en el mundo. Por eso, eligen comprar y trabajar lo menos posible y vivir de las toneladas de basura que genera la sociedad moderna. Consideran que, de esta manera, no contribuyen al desarrollo de una economía basada en el materialismo y la explotación. En lugar de seguir produciendo basura, consumen la ya existente para disminuir su volumen y la contaminación.

La palabra freegan es una combinación entre “libre” y “vegetariano” (vegan). Los freegans, además de alimentarse sólo con vegetales porque están en contra de la explotación de animales, piensan que todos los productos industriales causan algún daño a la humanidad.

Estos activistas consiguen todo gratis: comida, libros, revistas, diarios, videos, CDs, ropa, muebles, juguetes y hasta algunos logran colarse en los transportes y viven en casas deshabitadas. Para obtener todo lo que necesitan, además de buscar en la basura, utilizan redes de intercambio como por ejemplo la guía EPA's Materials and Waste Exchanges.

Aunque los freegans no comen carne, sus mascotas si y en eso hacen una excepción. La consiguen buscando entre los desechos que tiran los supermercados o restaurantes.

Además, no creen que comer de la basura vaya a causarles alguna enfermedad. En el sitio web Freegan.info, se afirma que, en muchos casos, los alimentos permanecen conservados hasta varios días después de su vencimiento y que esa fecha que figura en el envase es otra manera de manipular al consumidor. “Generalmente, los supermercados tiran productos simplemente para hacer lugar porque llegó otro pedido”, aseguran.

En el sitio
web, un freegan describe cómo organiza su día para conseguir todo lo que necesita: “Salgo en mis rollers con algunas bolsas y recorro mis lugares favoritos. A veces me detengo en el local de Dunkin Donuts para conseguir pan de trigo”.

El activista también cuenta que en nueve años de salir a revisar basura ha encontrado computadoras completas, con mouse, monitor, teclado, cpu y funcionando, televisores, estéreos, gran cantidad de libros, ropa, esculturas y asegura que las pizzerías suelen descartar 30 o 40 pizzas al día.

Es cierto que el mundo se está tapando de basura pero, ¿será esta la manera de cuidarlo?.
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