En 1990, el joven actor Macaulay Culkin se hacía famoso por su personaje de Kevin en "Mi pobre angelito", comedia infantil en la que el protagonista cumple el sueño de muchos chicos: quedarse solo en su casa. Pero no todo es tan fácil para un nene de diez años sin sus padres, y Kevin tiene que evitar que roben su casa simulando la presencia de adultos usando siluetas humanas de cartón, subiendo el volumen del televisor y prendiendo una por una las luces de todas las habitaciones.
Hoy, quince años después, no hace falta recurrir a recursos tan disparatados. La seguridad es uno de los beneficios de las casas inteligentes, que cuentan con sistemas que aparentan la presencia de los dueños de casa -prendiendo luces automáticamente, por ejemplo- cuando deben ausentarse por un período prolongado. Aún estando la familia presente, la tecnología aplicada al hogar permite que presionando un botón se active el modo de protección del circuito perimetral de sensores infrarrojos, desactivando los internos. Así, si alguien tratara de entrar por la fuerza, inmediatamente se notificaría a la empresa de monitoreo.
La casa conectada está formada por una red interna, con comunicación exterior, que vincula todos los artefactos electrónicos y eléctricos de la vivienda, que al estar relacionados comparten información y actúan en conjunto. Un dispositivo con comando a distancia dispone de conexión a través de la línea telefónica convencional y de la banda ancha para poder controlar la casa aún cuando sus dueños están ausentes.
Pero la domotización del hogar no sólo tiene que ver con la seguridad. El confort y el uso eficiente de la energía se multiplican ante la posibilidad de mantener constante la temperatura regulando la intensidad en cada horario, usar la TV como ID (identificador de llamadas) o como visor del portero eléctrico, y abrir la puerta desde el control remoto.
En síntesis, un día típico en una casa inteligente podría comenzar con las cortinas corriéndose automáticamente cuando suena el reloj despertador, con la tostadora y la cafetera preparando el desayuno y con la calefacción regulada al nivel adecuado según la temperatura ambiente. Este tipo de propuestas podrán encontrarse en Domogar 05, la feria del sector que se realizará en Valencia del 4 al 7 de mayo. En España, la domótica alcanzó un gran desarrollo, y ya forma parte de barrios enteros que se están construyendo.
Sin embargo no hace falta viajar al Viejo Mundo para conocer lo último en casas inteligentes. En la Argentina, ya son varias las empresas que están incursionando en el tema, como lo hace Intelhome desde hace una década. "El mercado a lo largo de estos años ha variado mucho; en un principio hablar de domótica era referirse a la casa del futuro, se veía como una fantasía. Luego fue incorporándose paulatinamente en la realidad de los argentinos. Y hoy el único límite está dado por nuestra imaginación", comenta Gustavo Acevedo, Gerente Comercial de esa firma.
Programar en cada casa los deseos de sus habitantes, generando rutinas antes impensadas y ahora posibles, recibe el nombre de 'escenas'. "Un ejemplo -describe Acevedo- sería la escena que llamamos 'cine'. Imaginemos que estando sentados en la sala, a punto de disfrutar una película en el Home Theater, tocamos una pequeña pantalla y el ambiente comienza a oscurecerse, se cierran las cortinas, baja la pantalla y luego de encenderse la luz del proyector, mientras vemos correr los títulos, lentamente se apaga la última dicroica del cuarto. El Home Theater inteligente, incluso, está interconectado con el sillón y ya no sólo disfrutamos de una imagen de 100” en la pantalla y de un sonido envolvente 7.1, sino de sensaciones de movimiento o vibración, que le dan más fuerzas al concepto de 'simulación de presencia'". Pero el Gerente Comercial de Intelhome aclara que actualmente en el país, por lo general, "las automatizaciones son parciales, es decir, se busca automatizar algunas luces, algunas cortinas o persianas, parte de la climatización o del riego, sin trabajar en el resto de la casa".
Otras empresas brindan estas posibilidades en la Argentina, siempre con propuestas que se basan en la seguridad y el confort. Una de ellas es Digital Designs , que garantiza el entretenimiento con un sistema que denomina "Cinema a la carte", con una videoteca virtual disponible, además de adelantos en televisión digital: se puede poner stop en un programa que se transmite en vivo y rebobinar para ver una buena jugada o el final de una película, mientras se observa, en la misma pantalla, que el bebé de la casa siga durmiendo tranquilo en su habitación.
Digital Home es otra firma que ofrece en el país la posibilidad de tener una casa inteligente o conectada. Y uno de los aspectos que destaca es el ahorro de energía que puede lograrse. Los sistemas inteligentes de administración de energía integran y controlan los artefactos lumínicos de todas las áreas comunes del edificio, reduciendo al mínimo el consumo de energía eléctrica, ya que mantienen encendidas las luces sólo en los sectores ocupados y con la intensidad justa en función del nivel de luz natural en ese momento, apagando o regulando lámparas incandescentes, dicroicas o tubos fluorescentes.
Si bien las casas inteligentes en la Argentina son una posibilidad, para la mayoría de la población aún forman parte de sus fantasías inalcanzables. "Pero lo que es seguro -dice Gustavo Acevedo, Gerente Comercial de Intelhome- es que de a poco las casas cada vez más se conciben, aunque sea parcialmente, con sistemas interconectados a un procesador central, es decir con inteligencia".
Saludos.