Parece una máxima, de esas al estilo Leyes de Murphy. Diría algo más o menos así: todos los productos que se compran pueden ser mejorados. En este mundo digital, la PC, cámara digital, reproductor MP3 o red pueden ser modificados para brindar mayor velocidad, funcionar mejor o almacenar más cantidad de información. El tema es saber cómo.
Claro, esto no es para todos. Sólo para aventureros que, destornillador en mano, se atreven a actos tan osados como abrir el gabinete de la PC o cosas similares. Aunque incluso ellos deben tener en cuenta, antes de empezar, que, al abrir o tratar de modificar algún componente de un producto, casi con seguridad se perderá la garantía. Por otro lado, siempre algo puede fallar, así que convendrá:
- Hacer una copia de seguridad de los datos que se tengan en el dispositivo
- Bajar y tener guardado el software, drivers o firmware del producto
- Al realizar alguna tarea en la PC, inmediatamente después fijarse como funciona, para ver en dónde puede estar el error, si lo hubiera.
PC más rápida: Overclocking.
Para que la PC pise el acelerador, es posible realizar una modificación conocida como overclocking. Los usuarios expertos lo vienen haciendo desde hace años para hacer que sus máquinas vayan más rápido. Sólo se trata de perder el miedo a los cambios de configuración.
Primero la teoría: la velocidad de un microprocesador (expresada en MHz o en GHz) está determinada por dos variables, la velocidad de bus del sistema y el multiplicador de reloj. Esos dos valores se multiplican así: una velocidad de bus de 100 MHz y un valor multiplicador de 5,5 se transforman en un microprocesador que corre a 550 MHz. Esto funciona así para los chips Intel Celeron, Pentium II, Pentium III y Pentium 4, y también para los de AMD.
Algunas combinaciones de placa madre (motherboard) y chip permiten modificar una de esas dos variables, haciendo que el chip vaya más rápido. Para hacer esto, hay que entrar al “setup” de la computadora (al encenderla, fijarse en un mensaje que indica que se debe oprimir una tecla determinada -generalmente Supr o Del- durante cierto tiempo) y comprobar si se puede acceder a la opción velocidad de operación del CPU. Si es así (muchas computadoras de marca no dejan hacer esto), ya es posible modificar uno de los valores que inciden en la velocidad que tendrá la computadora. Pero a no excederse, porque si no la máquina puede colgarse a cada rato. Conviene subir la velocidad entre un 10 y un 20 por ciento.
Además, habrá que tener en cuenta que al hacer esto, la computadora levantará más temperatura que con el trabajo normal, con lo cual habrá que tomar prevenciones. (ver recuadro).
Windows a dieta.
No caben dudas de que el sistema operativo más usado en todo el mundo está repleto de recovecos. Es decir, que trae cientos de elementos que los usuarios jamás sabrán qué son o para qué sirven. Una forma de hacer que Windows funcione más rápido es cambiar ciertas opciones para el manejo de archivos.
Primero, eliminar la basura: ir a “Mi PC” y hacer un clic con el botón derecho del mouse sobre el disco “C:” y elegir “Propiedades”. Allí, seleccionar la opción “Liberar espacio en disco”.
Después, hacer clic con el botón derecho del mouse sobre “Mi PC” y seleccionar “Propiedades”. Escoger la solapa “Opciones Avanzadas” y después hacer clic en el botón “Variables de Entorno”. Una vez allí, seleccionar “TEMP” y después “TMP”, modificar su ubicación hasta que estén en un lugar que sea de fácil reconocimiento (por ejemplo, C:/TEMP). De esa manera, será fácil acceder a estas carpetas y borrarlas cuando se desee.
Varias opciones de sonidos y animaciones de Windows hacen que se vea mejor, pero consumen una gran cantidad de recursos. Para ganar velocidad y espacio, hacer clic con el botón derecho del mouse sobre algún lugar vacío del escritorio y seleccionar “Propiedades”.
Seleccionar la solapa “Escritorio” y elegir “Ninguno” en la lista “Fondo”. Después ir a la solapa “Apariencia” y hacer clic en el botón “Opciones avanzadas”. Elegir “Escritorio” en el menú desplegable y utilizar “Color 1” para seleccionar el color que tendrá el fondo de pantalla.
Posteriormente, ir a “Mi PC”, hacer clic con el botón derecho del mouse, ir a “Opciones avanzadas”, seleccionar “Rendimiento” y después “Configuración”. Conviene seleccionar la opción “Ajustar” para obtener el mejor rendimiento, aunque se pueden tildar todas aquellos efectos especiales que se quieran apreciar al usar el sistema operativo.
Saludos.