El registro es uno de los componentes de Windows XP de los que más se habla, pero es uno de los menos comprendidos. Básicamente, se lo podría definir como una gran base de datos que almacena información vital sobre la configuración del sistema.
Esta base es consultada durante el arranque y luego varias veces en una sesión típica. Allí se establece desde qué programa abrirá cada tipo de archivo o los parámetros de la conexión con Internet, la información sobre los perfiles de usuario, hasta el color de fondo del Escritorio y el mapa del teclado.
El Registro puede ser una increíblemente poderosa y efectiva herramienta. Tratándolo con respeto y sumo cuidado, un usuario podrá modificar varias opciones de Windows para ir más rápido, acelerar la navegación, modificar opciones del Panel de Control, entre otras.
¿Porqué hay que tener cuidado? Porque si se borran o se modifica en forma incorrecta algún dato, es posible causar serios problemas al rendimiento del sistema operativo.
Es por eso que se debe entender su funcionamiento y la mejor forma de lidiar con él. La forma más común de acceder al Registro es a través del editor de Windows, llamado RegEdit. Para llegar allí, se debe ir a “Inicio”, “Ejecutar” y escribir “RegEdit”. Después, oprimir “Aceptar”. En la pantalla aparecerán una serie de carpetas, que son llamadas Keys o Llaves. Dentro de cada Llave hay sub-Llaves, información específica conocida como Values o Valores. Al hacer doble clic sobre una “Llave”, se expandirá para para ver las sub-Llaves. Un doble clic sobre un “Valor”, se accederá a una caja de diálogo desde donde se podrán modificar los datos.
Estos son las Llaves más importantes que contiene el Registro:
- HKEY_CLASSES_ROOT: Almacena la información acerca de tipos de archivos utilizados y su asociación con cada programa en concreto, los directorios dónde están instalados y los comandos de apertura.
- HKEY_LOCAL_MACHINE: Es el lugar donde se guarda la información sobre los drivers o controladores del hardware y el software instalado en la computadora.
- HKEY_USERS: Contiene datos específicos para todos los usuarios de la PC: la información de usuario, como el modo en que está configurada la forma en que se presenten las carpetas, los salvapantallas, sonido, etc.
- HKEY_CURRENT_USER: Provee acceso a los datos de configuración para el usuario activo en la PC.
- HKEY_CURRENT_CONFIG: Extrae información de la Llave HKEY_LOCAL_MACHINE, perteneciente a la configuración activa del hardware. Brinda más información sobre la configuración de hardware, redes y seguridad.
Al hacer clic sobre el signo +, al lado de cada Llave, se pueden expandir para ver las sub-Llaves. Al hacer clic sobre ésta, se pueden ver los Valores para esa Llave en el panel derecho. Con un doble clic sobre el Valor, ya será posible editar la información contenida en él.
Qué se puede hacer con el registro.
Antes de empezar a meter mano, conviene hacer una copia de seguridad del Registro. Para eso, hay que ir a “Archivo”, “Exportar” y escribir un nombre para el archivo de backup.
- Aplicaciones mal desinstaladas.
Cuando se elimina en forma incorrecta una aplicación, suelen aparecer mensajes tales como “Windows no encuentra el archivo. Desinstale completamente la aplicación o reinstale el programa asociado”. Cuando se trata de desinstalar el programa a través de la opción "Instalar o desinstalar programas”, la aplicación no está disponible.
Allí es donde entra en acción el Registro de Windows. Hay que abrir el editor, y en la Llave HKEY_CURRENT_USERS, abrir la carpeta “software” y eliminar la entrada del programa que causa el problema. Eso también hay que hacerlo en la Llave HKEY:LOCAL_MACHINE.
- Acelerar el menú de Inicio.
Se debe abrir el Registro e ir a HKEY_CURRENT_USERControl PanelDesktopMenuShowDelay. Allí, hacer doble clic sobre esta opción y cambia el valor que aparece por defecto (400) por un valor menor. Poniendo el valor en 0 (cero), será posible conseguir que se abra a la mayor velocidad posible.
- Acelerar el apagado de Windows.
Ejecutar Regedit. Entrar luego hasta el nivel HKEY_CURRENT_USERControl PanelDesktop localizando allí la clave "WaitToKillAppTimeout", hacer doble clic sobre ella. A continuación, cambiar el valor de 20.000 (que ya trae por defecto) por el de 4.000. Sin salir del editor, acceder a HKEY_LOCAL_MACHINESystemCurrentControlSetControl, para localizar de nuevo la clave "WaitToKillAppTimeout" y repitiendo la misma operación de antes cambiar el valor de 20.000 a 4.000. Ahora Windows esperará menos tiempo para cerrar una aplicación que no responde y, además, se cerrará mucho más rápido.
- Revisar la información del disco rígido rápidamente.
Ejecutar Regedit y buscar la Llave HKEY_LOCAL_MACHINE/Software/Microsoft/Windows/CurrentVersion/Explorer/
RemoteComputer/NameSpace. Allí se verá una rama con el
nombre “{D6277990-4C6A-11CF-8D87-00AA0060F5BF}”. Esta rama le especifica a Windows que busque tareas programadas.
- Administrar la memoria.
Todas las claves se encuentran en: [HKEY_LOCAL_MACHINE/System /CurrentControlSet/Session Manager/Memory Management]
DisablePagingExecutive: cuando esta clave está habilitada, hace que el sistema operativo y los programas respondan más rápido. Sólo conviene utilizarla si se posee gran cantidad de memoria RAM (más de 128 MB), ya que esto consume muchos recursos del sistema. Por defecto, viene inhabilitado, y para habilitarlo se debe cambiar su valor de 0 a 1.
IOPageLockLimit: esta opción brinda un aumento de velocidad en las operaciones de entrada/salida cuando se está haciendo una gran cantidad de transferencias de archivos u operaciones similares. Se recomienda para sistemas que poseen mucha RAM. Con un valor de entre 8 y 16 MB, se notará un aumento de performance. Esta clave se modifica en términos de bytes, por lo que se deben multiplicar la cantidad de megabytes que quieran por 1024 y, luego, poner ese valor.
Saludos.