jueves, 15 de septiembre de 2005
Publicado por Desconocido @ 2:50
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Tenía que llegar un huracán como Katrina, que afectó a toda la costa más pobre de los Estados Unidos dejando detrás un número indefinido de muertos,
para que varias cosas cambiaran en el poderoso país del norte. Las ventas de los teléfonos satelitales, por ejemplo, subieron por las nubes luego de que las antenas comunes de los celulares colapsaran ante el desastre natural. De acuerdo a una nota del Washington Post, las estimaciones previas realizadas por Bell South, uno de los principales carriers del Estado, indican que restaurar el servicio de telefonía en la zona afectada le costará alrededor de U$S 600 millones, y podrían llevar de cuatro a seis meses.

Por ahora, la realidad marca que se venden pocos teléfonos satelitales. ¿Las principales causas? Su alto precio y el elevado costo de cada llamada (en Estados Unidos, alrededor de un dólar el minuto).

Los teléfonos satelitales permiten la comunicación sin los típicos problemas de los celulares o los teléfonos de línea, porque se comunican directamente con satélites que están a casi mil kilómetros de altura y permiten una comunicación directa con cualquier lugar del planeta.

Tienen, sin embargo, una debilidad: deben utilizarse en un espacio abierto, su antena tiene que estar apuntando claramente al cielo y, además, es necesario que estén dirigidos claramente hacia el satélite. La duración de las baterías es de alrededor de 8 horas, y pueden ser recargados a través del cargador del automóvil o de una conexión eléctrica.

No sólo durante el reciente paso del huracán Katrina demostraron sus bondades, sino que también fueron muy efectivos cuatro años atrás, cuando también colapsaron las redes de celulares debido a los atentados contra las torres gemelas en Nueva York y durante el Tsunami en Asia a fines del año pasado.

Este rol durante los desastres significa un verdadero renacimiento de estos teléfonos. Durante los años ’90, las grandes empresas tenían como público objetivo a las grandes empresas que necesitaban estar en contacto sea como sea con algunos de sus gerentes en otros países, así como a viajantes que recorren todo el mundo. Pero cuando la industria de los teléfonos celulares explotó hace sólo unos años, el negocio parecía condenado a la bancarrota. Los viejos teléfonos satelitales eran muy pesados (alrededor de 4,5 kilogramos) y costaban unos 8.000 dólares. Las llamadas no bajaban de los 5 dólares el minuto.

Pero empezaron a resurgir no sólo por los grandes desastres naturales, sino porque eran muy solicitados en industrias como la minería, marítimas o ingeniería.

Los teléfonos satelitales actuales pesan apenas unos 400 gramos y cuestan entre 750 y 1.500 dólares en Estados Unidos. Los abonos mensuales parten desde los 30 dólares, y las llamadas cuestan entre 1 y 1,50 dólares el minuto. En el país del norte, las empresas más importantes tienen alrededor de 300 mil clientes.

El desastre de Nueva Orleáns impulsó, también, la venta de estos teléfonos de parte del Gobierno federal, las distintas agencias y varias empresas privadas.

En la Argentina.
TE.SA.M. Argentina es proveedor exclusivo del servicio de telecomunicaciones Globalstar en el Cono Sur. Opera la estación terrena de Bosque Alegre, en la provincia de Córdoba. Comercializa y distribuye el servicio Globalstar en forma exclusiva en Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay.

En Bosque Alegre, Provincia de Córdoba, se encuentra la estación terrena instalada para brindar servicios en dichos países del Cono Sur y mar territorial. Vende teléfonos de la marca Qualcomm .

Iridium , por su parte, es un sistema de Telecomunicación Satelital Móvil con cobertura del 100% del planeta. Tiene actualmente 66 satélites de Órbita Baja los cuales están divididos en 11 orbitas de 6 satélites. Estos satélites se encuentran en permanente movimiento.



Saludos.Demonio
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