Recientes estudios presentados por científicos de la Universidad de Chicago dieron a conocer que el mordisco más poderoso corresponde a un gran depredador que vivió hace 400 millones de años. El anfibio ya extinto, bautizado como “Dunkleosteus”, pertenecía al grupo de los placodermos, peces acorazados que dominaban los ecosistemas acuáticos. Este pez tenía una mordedura que concentraba 5 mil kilos de fuerza, lo que le permitía devorar presas de gran tamaño y de proporciones superiores a las dimensiones de su mandíbula; era capaz de partir en dos a un tiburón de una sola mordida. Otra de las cosas que señala la investigación, es que el anfibio podía abrir la boca de una forma tan rápida que producía una succión muy potente, lo que le permitía atraer a la presa hasta su quijada.
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